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Un paso hacia el bienestar

Pensaste alguna vez que el TDAH no es un nombre que haga justicia al descalabro emocional que te genera?

Convivir con TDAH implica conocerlo para diseñar rampas. Solo entendiendo que implica una disfunción ejecutiva podremos abrirnos camino.

Esta lleno de paginas que hablan de como organizarse, pero muy poco material concreto acerca de como surfear el diluvio emocional cotidiano. Toda situación va a tener posibilidades de atraer nuestra atención en algún punto. Una apreciación positiva nos acerca, y una negativa nos aleja. Esa respuesta es automática y funciona aun cuando el TDAH esté presente.

El problema arranca cuando entra en juego regular la emoción que de allí surja, porque si estamos enojados, no sabremos medir la expresión de ese enojo y probablemente estallemos, o si estamos angustiados, caemos como por un barranco..

Entender que la desregulación emocional suele ser el eje del problema en el adulto, permitirá darle prioridad a trabajar en ello.

¿Cómo? Pues empezando por no considerar tantas comorbilidades inicialmente. Muchas veces la ansiedad, la distimia, la variabilidad emocional remite ni bien se encara un tratamiento. El TDAH no es un problema de atención, es un problema de la capacidad de autorregular nuestras conductas, emociones y pensamientos.

Te lo planteaste?

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