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Cuatro T para el TDAH en el espacio laboral

Entender el accionar de un adulto con TDAH sin diagnóstico o tratamiento en el ámbito laboral es un desafío que vale la pena. A la hora de desplegar muchas conductas propias del trastorno, si solo focalizamos en el problema, podemos perdernos la chance de verlos brillar.

Hablamos de las Disfunciones Ejecutivas Cerebrales en el adulto con TDAH y es inevitable pensar en el impacto laboral que ejercen.

Muchas características presentes en ese ámbito ya se presentan en las aplicaciones y entrevistas.

Suele ser frecuente ver en el CV un recorrido interesante. Varias carreras, no todas inconclusas, pero sí en áreas no vinculantes. Mudanzas, viajes, múltiples cambios. 

O nada de todo esto, ningún certificado, y logros tangibles, pero erráticos.

Si algo podemos decir de un adulto con TDAH, es que seguramente, será interesante. Aún con un perfil desatencional no pasará desapercibido..

Pueden ser hiperactivos y girar sin dirección, pueden tener grandes aperturas de juego y perderse dentro de la partida.

Pueden ser motivadores, líderes entusiastas u otorgar a otro ese liderazgo : cuando es por consenso no por imposición.

Hay quienes son workaholics, multitaskers, online 24-7, novelty seekers, pero no pueden relajarse.

Pueden ser carismáticos, vitales, solidarios, predispuestos y contagiar a todo el entorno de su energía. A veces necesitan la aprobación constante y fallan en la puesta de límites.

Pueden ser promotores de ideas geniales, out of the box thinkers, grandes visionarios. Rompen con paradigmas establecidos, piensan en forma asociativa. Tan bueno como peligroso si hacen complejo lo simple.

No todo es negativo, cuando un adulto tiene TDAH.

El tema es para mí es siempre muy interesante. 

¿Podríamos entrenarnos en visualizar en los perfiles laborales cuando estas características requieran una mirada mas profunda?

Aún con muchos talentos, a veces el problema es la diversificación de foco.

Un adulto con TDAH puede ser consistentemente inconsistente, marcando como lo único predecible el no serlo.

Crear buenas bases de trabajo implica poder tener una estructura que ayude a aprovechar tantas cualidades. Una estructura que contenga aquellas situaciones que son responsables de generar esa sombra que opaca su creatividad o estilo. Una estructura sin embargo que no les haga sentir presos, ni limitados.

Ser consistente con el rol, la situación y con la imagen.

Algunos desafíos a tener presente:

Llegar a horario, y hackear el ausentismo.

Manejar las dispersiones, y el largo plazo.

Bajar las ideas al papel y desarrollar trabajo por etapas. Sosteniendo la motivación y manejando la frustración frente a los obstáculos.

Cumplir con tareas y deadlines, sin perderse en el trayecto.

Lograr la 4 T: Tiempo,Técnica, Tarea, Team. Trabajar en equipo puede ser un desafío. Ni jalar al resto ni empujarlo, lo que aplica para ellos mismos.

Lograr mas autonomía en la ejecución de las tareas, los ayuda a sostenerlas, pero es un delicado equilibrio: Sin cierta libertad parten a otro sitio y con libertad plena se pierden.

Hacerse cargo de las consecuencias de situaciones generadas, sin excusarse. Es tan negativo dar interminables explicaciones como evitar dar una. 

Entonces manejar una buena dinámica comunicacional, y desarrollar herramientas para resolución de conflictos será el desafío.

Ser responsable es una buena marca personal. 

Cuando un adulto con talentos no funciona a la altura de sus capacidades, tal vez la respuesta está en descartar TDAH como posible factor intercausal.

Entender que el TDAH no es cosa de niños es algo valioso. ¿No te parece?

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