Categorías
Publicaciones

Castillos en el aire

La mayoría de las veces las personas afectadas con TDAH tenemos problemas para mantener la información “online”, mientras hacemos cosas.

La bendita memoria de trabajo, que permite registrar, retener y manipular datos anda flojita de papeles, ya a esta altura estarán cansados de oírme hablar de las Funciones Ejecutivas Cerebrales.

Cuantas veces nos encontramos caminando rumbo a buscar algo, para llegar sin destino y sin la mas mínima idea de lo que estábamos haciendo.

Olvidamos lo que estamos leyendo mientras lo hacemos, y vivimos el calvario de Misión Imposible, toda información se autodestruye sin que logremos sostenerla.

Las víctimas mas conocidas son el estudio y el trabajo. Todo, literalmente todo implica un esfuerzo extra. El estrés nos acompaña como una sombra.

Pero hoy pensaba en como esta falla nos lleva a vivir desconectados de nosotros mismos.

Momentos inconexos, emociones sin acceso o diluvios emocionales sin aviso.

Ya les dije, y no me cansare de repetirlo.

El Trastorno por déficit de atención e Hiperactividad no es cosa de niños, afecta a un 5% de la población y es responsable de grandes frustraciones y riesgos personales incrementados.

Perdernos tiene su costo, por eso lo mas importante de todo enfoque terapéutico es el que esta centrado en el protagonista, y el primer paso es el diagnóstico y la aceptación para trazar tu nuevo rumbo.

No te quejes, hay tratamiento y con excelentes resultados.

¿Accionar es dificil? Bueno al menos esto no lo postergues.

Norma Echavarria

Mayo 2021

Categorías
Publicaciones

Mantenimiento

Una palabra aburridísima para personas que vivimos atravesadas por el TDAH.

Las tareas en un principio pueden ser divertidas, cuando no lo son , la novedad funciona con frecuencia de gran estímulo, aunque a veces ante a lo nuevo puede sumarse ansiedad o cautela.

Todos queremos quedarnos haciendo cosas divertidas, y evitando o postergando cosas aburridas, o complejas. No hace falta que tengas TDAH para rechazar algo aburrido.

¿Pero entonces cual es la diferencia?

Las personas que convivimos con TDAH, tenemos dificultad para imaginarnos en el futuro. El presente nos atrapa y nos convence que mañana guardaremos, limpiaremos, arreglaremos, compraremos eso que nos hace falta. Nos cuesta ese esfuerzo de recordar lo que debemos hacer cuando no estamos frente a la urgencia. Cuenta entre lo que postergamos, el mirar el correo, responder un mensaje, o solucionar un malentendido.

Todo lo que adquirimos, lo que usamos o hacemos a diario, va a demandarnos un tiempo de dedicación donde reemplacemos una pieza, terminemos un trabajo o corrijamos alguna falla, simplemente cambiemos partes por desgaste, o repongamos ese artículo ya consumido.

Por estar apurados, por no tener paciencia, por sentirnos agobiados, por mil y un motivo que usaremos como argumento justificativo, aquello que traíamos con nosotros, o nos dio un aviso a nuestro paso, queda depositado, apoyado, apilado en algún sitio, o convertido en un después lo hago.

La bicicleta a la intemperie, la canilla goteando, la llave que apenas da una vuelta, la bisagra que cruje, las zapatillas embarradas, las compras en la bolsa, la mochila, la cartera, los abrigos sin colgar, trabajos sin presentar, materias sin rendir, formularios sin completar.

Lo mismo sucede cuando alguno de los objetos que adquirimos se rompe total o parcialmente, o perdemos una oportunidad de trabajo. No es que sea mala suerte y que todo se rompa, o el mundo conspire contra nosotros..

No son casas diferentes pero suelen ser casas en donde los tornillos flojos se ignoran, porque el mantenimiento implica un esfuerzo.

Entre las disfunciones ejecutivas encontraremos las explicaciones.

Aburrimiento, un motivo. Resolución inadecuada de problemas, otro.

Poca paciencia, dificultad en sostener tareas que impliquen varios pasos, mas de lo mismo.

Pero por sobre todo suele ser mas divertido y fácil comprar un reemplazo nuevo. Tendrá mejor aspecto, funcionará en el acto, sólo que a corto plazo sufrirá similar destino que aquello a lo que reemplaza, y el dinero nunca podrá devenir en ahorros

Mi mensaje hoy es que todo aquello que adquiramos, tiene que pasar por el tamiz que permita cuantificar qué tipo de mantenimiento tendrá en el futuro.

Todo aquello de alto mantenimiento, deberíamos inicialmente evitarlo. Suele ser de menor precio, pero tiene un costo altísimo sin duda.

Por otro lado, mi especial consejo es si ven un tornillo flojo, saquen el destornillador, que deben llevar en el bolsillo, y denle una vuelta de tuerca.

Y si recorren la casa, con una libreta anotando todo lo que necesita entrar a boxes, mejor aún como hacía Abel, mi padre históricamente, cuando dedicaba la mañana del sábado para salir a buscar repuestos.

Se ahorrarán muchos dolores de cabeza, y en poco tiempo verán una casa mas funcional, un trabajo próspero y mas dinero en la cuenta.

Categorías
Publicaciones

Sin rastro

Les comparto un recuerdo de uno de tantos momentos sin registro:

Te levantas temprano, sintiéndote una estrella del time management. Tomás el tren y lees concentrada los 35’ del viaje, otra vez pensás que ya superaste todos los males. Salís del vagón y tomas tu tarjeta Sube (que sabes donde guardaste) volvés a sentirte una mina casi normal… pero llegas al bondi ( ómnibus en lengua argenta) y te das cuenta que perdiste los anteojos que tenias puestos!!!

¿Cuándo ? ¿Cómo?

Esas escenas están missing . Non Verbal Working Memory, tambien inestable… ninguna escena en tu cerebro… ¿Los habré enganchado en mi camisa? Me pregunto.

No recuerdo!

¿Se habrán deslizado por mi nariz y yo no tuve registro?

No recuerdo…

Lo que si recuerdo es que eran los buenos… los necesarios… los “profesionales” … Me siento devastada, porque siento que en cualquier momento puedo perderme yo a mi misma… Digo, soy muy exagerada y sigo fase resolución de problemas.Saco de mi cartera los “dobles” Me digo: cruel y tiranamente: esos de 200$ no los perdés ni que quieras… están rayados… son plásticos.

Imagino otro día adivinando las fechas y los números de afiliados de obras sociales. Me acuerdo también que estoy estresada. Surge algo de autocompasión y me digo: perdiste a tu madre. Estás con demasiadas cosas. Entonces vuelve la imagen de mis 8 años, caminando al borde de la ruta bajo la lluvia. Mi mamá no soportó la perdida de otro paraguas, y me bajó del auto para que volviera a buscarlo. Creo que suponía que el dolor se asociaría a un aprendizaje “modelo”. Nada de esto sucede. Me siento impotente. Me vuelvo a reprochar a mi
misma no poder seguir un sistema. No me sale es cierto. Tal vez deba rediseñarme y operarme los ojos. Eso me daría un tema menos para estar pendiente…

Me vuelvo a escribirles porque necesito liberarme del peso de mi castigo automático cuando pierdo otra cosa que quiero. “No valorás nada” siento las palabras en mi historia… y nada mas errado. Por si alguien cree que no sufro… esto es un ejemplo de mi diario tormento. Gracias y perdón por la catarsis. Seguiré buscando consuelo, es que también lo pierdo.